Hola, soy Victor Toledoy he dedicado una vida a
estudiar el pasado humano.
Una “tierra de nadie” con restos arqueológicos en el camino entre Jerusalén y Ramallah.
Hola, soy Victor Toledoy he dedicado una vida
a estudiar el pasado humano.

EL PASADO INVITA A PENSAR

Desde 2019 me presento en canales digitales como Oriente Antiguo; un espacio para CONTEXTUALIZAR y DIALOGAR acerca de los temas del pasado que permean nuestras convicciones y que encienden agitadas controversias.

UN MUSEO QUE SALE A TU ENCUENTRO

El enfoque del proyecto son las civilizaciones antiguas del Mediterráneo y Asia Occidental.

Aquí se comunican historia, arqueología y textos antiguos con rigor académico, en la forma de fotografías, videos, e información escrita; todo lo cual ha sido recopilado in situ por el creador del proyecto.

Cada artefacto antiguo, cada sitio arqueológico tiene mucho más que un relato que contar: invita a una conversación que da sentido y que invita a repensar las intresecciones entre memoria, evidencia y mito.

ESTO NO ES
DIVULGACIÓN CULTURAL

El proyecto Oriente Antiguo es y será siempre una voz independiente, no restringida por líneas editoriales, o agendas institucionales. Los temas de conversación propuestos no siguen patrones de popularidad, no tendrán títulos sensacionalistas, y no buscan acomodar los gustos de una clientela ni mucho menos confirmar sus ideas preconcebidas.

¿Qué es la “cultura” en todo caso?

En este espacio, ciencias y humanidades aportan los datos, pero la reflexión intelectual, el debate razonado, y el pensamiento crítico son los verdaderos protagonistas.

Por esto, el contenido a menudo tenderá a provocar y a incomodar, más que a complacer y confirmar.

ALGUNOS DE LOS TEMAS QUE TRATAMOS

Un think-tank sobre asuntos Israel-Palestina

Un abordaje crítico desde la empatía, la tolerancia y la evidencia.

Oriente Antiguo busca construir puentes, combatir el odio y la violencia, y especialmente monitorear las narrativas históricas contaminadas por ideología, fanatismo y sectarianismo.

Será imposible lograr seguridad para Israel y libertad para Palestina sin espacios de discusión donde ideas bien informadas puedan intercambiarse de manera libre y respetuosa.

Oriente Antiguo es el único proyecto hispanohablante donde la historia antigua y la arqueología de la “Tierra Santa” son examinadas críticamente en búsqueda de interpretaciones o discursos que pretendan apropiar o instrumentalizar el pasado.

La Biblia, desde su contexto histórico

Un abordaje crítico y científico-humanista de los tiempos descritos por la Biblia y los tiempos en que la Biblia fue escrita.

El Oriente islámico para un público latino

Por qué Asia occidental, compuesta por las culturas turca, persa, siro-palestina, kurda, árabe, entre otras, resulta tan exótico y al mismo tiempo tan magnético para muchas personas de occidente.

Desde entender más de la región que fue testigo de la “cuna de la civilización”, hasta comprender dinámicas que en recientes décadas han tenido repercusiones globales…

Oriente Antiguo busca ampliar perspectivas, derribar prejuicios, pero también identificar ideologías que podrían crear y perpetuar sufrimiento humano.

La Prehistoria, el Mundo Antiguo y la Edad Media

Desde los orígenes humanos hasta el Neolítico, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro, la Antigüedad clásica greco-romana y la Edad Media

Cada una de estas épocas tuvo participación en el desarrollo de los sistemas de creencia que siguen vigentes en la actualidad.

Arqueología, Historia de las Religiones, Historia Intelectual, Literatura clásica.
Los problemas de nuestros antepasados son en buena medida los nuestros.


EN RESUMEN,

Oriente Antiguo realiza y comparte trabajo intelectual relacionado con el pasado.

¿QUÉ ES EL TRABAJO INTELECTUAL?

Trabajo intelectual puede definirse como un esfuerzo sistemático por adquirir entendimiento acerca del mundo y de cómo las personas operan en el mismo.

Consta de dos fases:

  • La primera fase es el proceso de recolectar información.
  • La segunda fase es el proceso de formular un juicio acerca de la información recolectada.

Dedicación y aprendizaje continuo

Ninguna de las fases realmente concluyen o se completan; son procesos continuos que demoran años e incluso décadas en tomar forma.

El trabajo intelectual es proceso continuo de aprendizaje; implica nunca sentirse realmente equipado para declarar verdades o “resolver” preguntas. Es un constante diálogo, honesto y humilde, que se mantiene con uno mismo y con otros.

Cualquier definición de “estudiante”, puede ser en esencia “alguien que realiza trabajo intelectual”. Quien se dedica, sistemáticamente, al trabajo intelectual, es por lo tanto, es un eterno estudiante.

Stack of vintage leather-bound books on an antique wooden desk indoors.

¿Quién es “un” intelectual?

Cualquiera tiene la capacidad de desarrollar trabajo intelectual, pero no todos han tenido el interés de involucrarse en ideas complejas y abstractas —y a menudo psicológicamente o socialmente incómodas— y no todos han tenido el privilegio de haber perseguido sistemáticamente ese esfuerzo durante décadas de su vida.

Aun con esto, no hay un momento o un “logro”, con el cual una persona pueda marcar un antes y un después en que fue habilitado para asignarse la etiqueta de “ser” un intelectual.

Sostengo que para ser “un” intelectual, se requiere simplemente tener interés por la lectura, la escritura, el debate, y en general el conocimiento aplicado al plano de las ideas.

Por su naturaleza de aprendizaje continuo, un intelectual puede (y normalmente lo hará) evolucionar en sus ideas y opiniones a lo largo del tiempo, de tal manera que una postura que sostuvo dos décadas atrás puede ahora ser distinta, e incluso, radicalmente opuesta.

¿QUÉ HACE UN INTELECTUAL PÚBLICO?

Quien ha realizado significativo trabajo intelectual tiene principalmente tres alternativas (o una combinación de ellas):

  • Moverse predominantemente en círculos académicos; papers, congresos y aulas universitarias.
  • Llevar a cabo su trabajo “por gusto propio” de manera silenciosa y eventualmente llevárselo a la tumba
  • Involucrar a, compartir, y dialogar con la sociedad, poniendo su trabajo al servicio de una conversación pública más informada.

¿Por qué es relevante?

La democracia liberal comienza de una premisa particularmente exigente:

Que cada individuo votante tiene un entendimiento al menos elemental de las propuestas que proponen los políticos, y que es capaz de formar su propio juicio político y moral acerca de asuntos humanos muchas veces complejos.


La democracia entonces, depende de la capacidad de cada individuo de realizar cierto grado de trabajo intelectual.

Esto es, no sólo leer, no sólo de comprender lo que lee, sino también discriminar fuentes de información, reflexionar críticamente, tolerar la incertidumbre, evaluar argumentos, reconocer sus propios prejuicios y modificar sus opiniones cuando la evidencia así lo exige.


El Intelectual Público se propone la misión de captar, interpretar, contextualizar e incluso cuestionar el conocimiento académico, para traducirlo y retransmitirlo en lenguaje amigable para el público general.

Hoy más que nunca

Hoy en día, este esfuerzo puede beneficiarse de tecnologías, plataformas y canales de comunicación que nunca antes en la historia han existido.

Sin embargo, es ese mismo ecosistema el que permite la creación y difusión de una enorme cantidad de ruido y contaminación de todo tipo de contenido contra cual el Intelectual Público se ve obligado a competir.

Una premisa

El proyecto Oriente Antiguo sostiene que si más personas pudieran salir de su burbuja cultural (leer más, viajar más, visitar museos, adquirir conocimiento de y contacto con otras culturas), el resultado sería una más amplia perspectiva de la experiencia humana, y mejores capacidades de pensamiento libre y crítico, ayudnado así a contrarrestar el odio, la violencia y el subdesarrollo.

En Oriente Antiguo, libros y museos salen a tu encuentro. 

Porque el pasado es uno de los mejores gimnasios para entrenar el pensamiento.